Limpieza
e hidratación
Las impurezas, la contaminación y la propia grasa que genera nuestra piel puede acabar obstruyendo nuestros poros e impidiendo que nuestra piel respire. Por ello, una higiene facial correcta no debe limitarse a limpiar y desmaquillar la piel a diario...

Con el paso del tiempo y los agitados ritmos de vida que tenemos, nuestro rostro va perdiendo luminosidad y uniformidad en el tono de la piel, pero por suerte es algo que está en nuestra propia mano evitar.
Pese a que día a día realicemos cosas en casa contra las impurezas con nuestro ritual cotidiano de limpieza, es necesario realizarse, cada determinado tiempo, tratamientos faciales que restauren por completo los niveles de higiene necesarios para mantener nuestro rostro en perfectas condiciones.
Esto nos ayudará a devolverle a nuestra piel la luminosidad y vitalidad perdidas, además de servirnos para mejorar la textura y la uniformidad de nuestro rostro. Cada tipo de piel requiere un cuidado diario con productos cosméticos específicos que se adapten mejor a cada necesidad.
¿En qué nos ayuda la realización de procedimientos de hidratación y limpieza facial?
- Descongestiona. Restaura por completo los niveles de higiene necesarios para mantener nuestro rostro en perfectas condiciones.
- Equilibra nuestros niveles de grasa e hidratación, mejorando por completo el aspecto y salud de nuestra piel.
- Oxigena. Reduce y descongestiona el tamaño de los poros visiblemente y descongestionarlos, permitiendo que nuestra piel vuelva a respirar.
